La oportunidad histórica de la economía sudafricana
A menos de dos semanas del final de la Copa del Mundo, en el país sede esperan aprovechar el envión para hacer negocios futuros; según un informe el impacto bruto de la máxima cita del fútbol será de 12,3 millones de dólares.
Oportunidad. En una palabra se resume, sin certezas, pero con grandes esperanzas, el impacto de la Copa del Mundo en la economía sudafricana. Aunque los Bafana Bafana fueron eliminados tempranamente, esta joven república democrática continúa aferrada a un objetivo que trasciende lo futbolístico: constituirse en la puerta de entrada de visitantes e inversiones al continente que, en un compromiso mayor, se propuso abrir al mundo.
"Como sede de la Copa del mundo buscamos probar que Sudáfrica puede ser un lugar para hacer negocios. Esperamos que en el futuro haya más inversiones, pero no se trata sólo de números, sino también de mostrar que Africa no es sinónimo de guerra", dijo a canchallena.com Mziwanele Langa, primer secretario político de la Embajada sudafricana en Buenos Aires.
Algo parecido había dicho el presidente Jacob Zuma, confiado en un cambio real y persistente de la imagen del país: "El evento cambiará para siempre las concepciones de la comunidad internacional, además de garantizar un legado perdurable para el pueblo de Africa".
Desde que fue electo para albergar al Mundial, el país invirtió 30 billones de rands y espera recuperar la misma suma, señaló Langa. Otro registro oficial precisa que entre 2006 y el presente año el gobierno invirtió 600 billones de rands en el desarrollo de infraestructura, en gran parte relacionada con el Mundial.
En números globales, un estudio de Grant Thornton señala que el impacto económico bruto de la mayor cita internacional del fútbol será de 93.000 millones de rands, de los cuales el 62% fueron generados antes del evento, y el 38% se generará a lo largo de este año.
"El turismo extranjero representará el 16% del impacto bruto, mientras que la mayoría de esta cifra se originará en el gasto del gobierno nacional en infraestructura y otros gastos operativos", detalla el informe al que tuvo acceso canchallena.com. En cuanto al primer punto, desde la embajada dijeron que la cantidad de visitantes trepó hasta los 750.000, y podría llegar al millón. En cambio, la consultora bajó sus expectativas cercanas al medio millón, hasta los 373.000 turistas, con un gasto promedio elevado de 22.000 a 30.200 rands.
Respecto de la inversión del gobierno local, indica Grant Thornton, resultó casi el doble del presupuestado originalmente. En 2007 se preveía destinar unos 17,4 mil millones de rands, y finalmente, el número llegó a 30,3 mil millones de rands, con unos R 9 mil millones adicionales (o más) que, se calcula, gastarán los gobiernos municipales y provinciales. Por caso, la seguridad se llevó 640 millones que permitirán el despliegue de 41.000 oficiales durante el mes.
El cálculo de la consultora internacional en relación al impacto económico de la Copa es que sumará 0,54% al Producto Bruto Interno (PBI) de este año. Un porcentaje significativo, si se tiene en cuenta que el gobierno espera una expansión en torno del 2,3%. La pregunta es qué sucederá luego, cuando las tribunas se vacíen y los estadios, ya sin hinchas embanderados, queden rodeados por la desigualdad que arrastra el país.
El Fondo Monetario Internacional prevé que el crecimiento del producto se convierta en una tendencia hasta alcanzar una tasa del 4,4% de expansión en 2013.
Empleo temporal, capacitación duradera. El crecimiento proyectado tiene otra implicancia en el presente: la preparación y el Mundial mismo generó unos 415.400 empleos, cifra recientemente elevada por Grant Thornton a 695.000. La consultora señala que unos "280.000 puestos de trabajo se conservarán en el año, y 174.000 corresponderán a la actividad económica neta adicional generada durante el año".
Sin embargo, después de la final será inevitable la pérdida de empleos. "El año pasado, la economía se contrajo 1,8% y muchos trabajadores perdieron su empleo. Pero de algún modo, la copa del mundo ayudó a Sudáfrica a superar la crisis global", analizó Langa. Según deja traslucir de sus palabras, el final de la fiesta podría ser un nuevo comienzo. "Si bien muchos de los empleos creados fueron temporales, se ha capacitado a la mano de obra, y esas habilidades a las que pocos hubieran tenido acceso, también servirán al desarrollo", explicó. "No es sólo un privilegio; ser sede de la copa del Mundo es una bendición", concluyó Langa.
Cuando haya sonado el pitazo final del último partido, comenzará el tiempo suplementario para definir qué hay de real en la esperanza que hoy sobrevuela en territorio sudafricano.
Negocios en Ciudad del Cabo. Las esperanzas de convertir a Sudáfrica en un centro de negocios y polo de inversiones generó movimientos en el mundo empresarial, con la excusa, pero al margen de lo futbolístico. Ayer, se reunieron en Ciudad del Cabo algunos de los más influyentes líderes del mundo corporativo, CEOs y figuras políticas parte de las listas elaboradas por las revistas Time y Fortune. En la convención, el desarrollo de Africa, el continente más atrasado del mundo, tuvo un lugar central. Las compañías buscan nuevas oportunidades y modelos de negocios en los que, según los garúes de la economía mundial, se basará la recuperación.
Sudáfrica en números. En Sudáfrica, el 50% de la población está por debajo de la línea de pobreza y alrededor del 24% se encuentra desempleada, según discutibles estadísticas del Estado. Sudáfrica cuenta con el mayor número de infectados por VIH en el mundo, con unos 5 millones de personas, esto es, 11,4% de la población total [43,8 millones], acorde con cifras del Programa de las Naciones Unidas contra el Sida. Además, hay una media de 18.000 asesinatos anuales y en el mismo lapso se denuncian 37.000 violaciones y otros 118.000 casos de lesiones corporales. El promedio de esperanza de vida es de 43,27 años, según el informe anual de la ONU.
Por Sol Amaya y María Luján Scarpinelli Especial para canchallena.com