Feria de buenas ventas en un mercado que recupera terreno
Los galeristas se mostraron ayer entusiasmados por el interés y la creciente demanda
El buen ánimo que mostraban ayer los galeristas que participan de la edición Bicentenario de arteBA no se debía sólo al nuevo triunfo argentino en el Mundial de Sudáfrica. Más que la cantidad de goles de la selección, en stands y pasillos de la Rural se enumeraban las obras vendidas.
Si bien faltan dos días para el cierre de la feria, una veintena de expositores consultados por LA NACION coincidió en que esta edición de arteBA "está mucho mejor en ventas al menos que la del año pasado".
Los precios ofrecidos por las obras, como sus temáticas y técnicas, dibujan un variopinto abanico de posibilidades. Desde dibujos de 300 dólares hasta esculturas o cuadros de 250.000 dólares o más.
"Tenemos obras de alto valor y ya vendimos dos; ésa fue nuestra jugada", dijo a LA NACION Alvaro Castagnino, en cuyo stand se ofrecen obras de León Ferrari por 250.000 dólares.
Las ventas también sorprendieron a Mariana Povarché, directora de Rubbers Internacional. En su stand vendieron varias obras de entre 6000 y 11.000 dólares. "Y tenemos dos clientes interesados en una obra de Emilio Pettoruti que cuesta 250.000 dólares", dijo Povarché, y agregó: "A diferencia del año pasado, que vendimos recién el último día de la feria, esta vez comenzamos con la compra de dos obras por parte de museos y seguimos con otras ventas importantes. Esto legitima a los artistas, porque después la gente viene buscando a esos artistas".
Para Julia Grosso, que en los dos primeros días vendió cinco copias del video "La Ruina del mundo", de Estanislao Florido, "el ánimo de la gente es superpositivo, pregunta precios, se interesa por lo que ofrecemos: es una tendencia muy buena".
Además de buscar obras de maestros como Pettoruti, Felipe Noé o Xul Solar, entre otros, las preferencias de los visitantes de la feria se inclinan por artistas jóvenes.
Para Castagnino, la tendencia en la demanda "confirma la moda cercana al geometrismo que caracteriza al mercado del arte actual, aunque no se abandonó el interés por los que trabajaron en la década del 60 y que habían permanecido bastante olvidados".
En los dos primeros días de la feria, como informó LA NACION, se evidenció una mayor compra de obras por parte de instituciones que movilizan positivamente el mercado. Entre las últimas se registraron la que hizo el Museo provincial de Bellas Artes Franklin Rawson de San Juan (compró una obra de Alfredo Prior) y las seis obras de distintos artistas adquiridas por la empresa Manifiesto.
Entre los extranjeros, que también informaron sobre buenas operaciones, la galería venezolana Carmen Araujo vendió 15 obras sobre papel de pequeño tamaño -de 20x20 cm- cuyo valor oscila entre 215 y 280 dólares cada una. También se destacaron piezas de arte de gran tamaño, como una de Rafael González Moreno, de 20 x 1,40 metros, que fue vendida por la galería Braga Menéndez.
También informaron de haber tenido buenas ventas las galerías Vasari, Gachi Prieto, Elsi del Río, Alberto Sendrós, Teresa Anchorena, Ruth Benzacar, Dabbah Torrejon y Jorge Mara. María Luisa Brarril, de galerías Holz, sintetizó: "Es mejor esta feria que la del año pasado y varias personas están esperando para volver el último día a comprar".