Con 31 puntos y una actuación memorable, el capitán fue la gran figura en la histórica victoria de Los Pumas.
De la explicación que dio Felipe Contepomi del crecimiento de los Pumas de un sábado a otro se puede comprender, igualmente, el valor de su performance. "En los dos partidos contra Escocia cometimos muchos errores individuales. Estábamos muy preocupados en lo técnico, pero cuando estábamos cinco contra dos se nos caía la pelota, cometíamos penales, no tackléabamos abajo, y cuando un equipo gana el duelo individual, colectivamente se hace mucho más fácil y hoy nos salieron muchas cosas. No fue casualidad", dijo el apertura, tras la histórica victoria ante Francia (41-13). Y no hubo una individualidad tan destacada como la del capitán. Condujo al equipo con sapiencia, quebró recurrentemente la línea defensiva con su potencia y fue certero cuando utilizó el pie. Así, se erigió en la figura del partido y en el baluarte de la recuperación puma. Además, con los 31 puntos que convirtió (2 tries, 5 penales y 3 goles) igualó el récord para un test-match con la celste y blanca.
Con su actuación, Contepomi demostró por qué lleva la cinta de capitán. Cuando más se lo necesitaba, sacó a relucir su valía. "Felipe fue el estandarte del equipo, especialmente a la hora marcar puntos, que era una de las deudas que teníamos", explicó Santiago Phelan, el entrenador. "Es muy bueno para el equipo que tenga una reacción en función de lo que había pasado la semana pasada, y es mucho mejor todavía si se ve demostrada a través de su capitán, porque es mucho más fácil construir. Felipe tuvo una gran actuación y fue un líder que hizo que el equipo pueda ir para adelante."
En los primeros dos partidos, como el resto del equipo, Contepomi estuvo lejos de su rendimiento acostumbrado. Pero ayer volvió a jugar en el nivel que lo coloca como a uno de los mejores en la historia de los Pumas. Coronó así de la mejor manera su regreso al seleccionado, luego de una inactividad de 19 meses. Su último partido con la celeste y blanca había sido en noviembre de 2008, ante Italia en Turín. Una infección en la mano derecha le había impedido jugar el último test de aquella gira, ante Irlanda, y luego una rotura del ligamento anterior de la rodilla izquierda en la semifinal de la Copa de Europa en mayo de 2009 (jugado para Leinster), lo alejó de las canchas. Volvió a jugar el 21 de noviembre último, con la camiseta de Toulon, el mismo día que los Pumas enfrentaban a Gales en Cardiff.
Ayer volvió a vestir los colores que más ama. Se pudo ver que lo disfrutó a lo grande. Festejó los tries a su manera, el primero haciendo el Topo Giggio frente a la tribuna y el segundo recostándose en el in-goal sobre la pelota. "Soy un poco futbolero, fue lo primero que se me pasó por la cabeza, pero no estaba dedicado a nadie en especial", aclaró con un dejo de ironía.
Consumada la victoria, la sonrisa se perpetuó en su cara. Tras recibir los premios de rigor, se acercó a la platea para dedicarle la victoria a su hija Camila (Manuela, la más chica, estaba resfriada y se quedó mirando el partido con su abuela). Así y todo, Contepomi conservó su humildad habitual: "No me gusta hablar de individualidades en un deporte de conjunto. Si había huecos en el centro de la cancha que pudimos aprovechar es porque los ocho de adelante hicieron su laburo increíblemente. Las individualidades anduvieron bien, y eso hizo que colectivamente funcionemos mucho mejor de lo que lo veníamos haciendo".
Por la actuación del equipo, aunque no por la relevancia, el partido rememoró al del Mundial 2007, cuando los Pumas derrotaron en París a los galos por 34-10 y se quedaron con la medalla de bronce. Aquella vez, Felipe también se había destacado con dos tries. En total, ante Francia acumula 117 puntos en los 11 tests que disputó: 5 tries, 22 penales y 13 conversiones. En total, con la camiseta de los Pumas llegó a 514 puntos en 67 test-matches.
La victoria, reconoce Felipe, es un gran aliciente para el equipo de cara a 2011, cuando se disputará el Mundial de Nueva Zelanda. "Cuando uno trabaja cierto sistema o cierto estilo de juego y los resultados no se dan, lo único que cuenta son los 80 minutos del sábado. Que se nos hayan dado las cosas y que se vea un rugby como el que se vio nos sirve para corroborar y estar seguros de que lo que venimos haciendo y proponiendo es el camino correcto."
Pero para pensar en eso falta mucho. Ahora Contepomi disfrutará de un merecido descanso antes de reincorporarse a Toulon, del Top 14 francés, torneo que comienza en agosto. En el medio, tendrá las concentraciones con los Pumas y la gira de noviembre por Europa. El idilio con la celeste y blanca renacerá una vez más.
4 partidos jugarán los Pumas en lo que resta de la temporada 2010. A la gira de la ventana de noviembre (Italia, el 13; Francia, el 20, e Irlanda, el 27) se le agregó un amistoso con los Barbarians Franceses. Además, realizarán en Europa una concentración en septiembre y está por confirmarse otra a fines de octubre.