Con el fantasma de la inflación, Cristina llegó a Toronto para asistir al G-20
La Presidenta arribó a la sede de la cumbre, en la que se espera un rechazo a las políticas de ajuste en Europa; las subas de precios resultan un dato incómodo para la mandataria, que apunta a defender su modelo de crecimiento
TORONTO.- Con un fuerte entusiasmo por defender el modelo de crecimiento iniciado en 2003, pero a la vez con la pesada carga de una abultada inflación, la presidenta Cristina Kirchner arribó esta madrugada a Toronto, donde desde mañana se llevará adelante la cumbre del G-20, que reúne a los países desarrollados y las naciones con economías emergentes, en la que se espera que también realice un enérgico rechazo a los planes de ajuste adoptados en Europa.
La mandataria arribó en el avión Tango 01 a las 0.45, hora local (1.45, hora de la Argentina), procedente de Vancouver, donde ayer participó en la Confederación Sindical Internacional acompañada, entre otros, por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y el titular de la CGT, Hugo Moyano.
Tras su llegada a Toronto, Cristina Kirchner comenzó a desandar su estadía de tres días en esta ciudad, para sumarse a la cumbre del G-20, el núcleo de gobiernos de países desarrollados y en vías de desarrollo.
Ya en la ciudad anfitriona, se unirán a la delegación argentina el canciller Héctor Timerman y el ministro de Economía, Amado Boudou, quienes acompañarán a la jefa de Estado en las deliberaciones que se desarrollarán este fin de semana en el Metro Toronto Convention Center.
La Presidenta, ubicada entre sus pares de Arabia Saudita y Sudáfrica, hará una férrea defensa de los avances de crecimiento logrados en el plano económico desde el inicio de la etapa kirchnerista. Asimismo, las cifras del desempleo y la inflación en la Argentina serán un tema que deberá eludir sutilmente si quiere evitar sentirse incómoda.
En contrapartida, contará con el aceptable resultado del canje de la deuda para salir del default recién informado, ya que la relación deuda-PBI aparece ahora en el 30%, con mejores indicadores que el G-7 (y mejor que el 49% del 2009), pero peor que las potencias emergentes como China, Rusia, Corea del Sur y Australia, entre otros.
"Hay que sostener las medidas contracíclicas", sostuvo ayer Cristina Kirchner ante los principales dirigentes sindicales del mundo, en un anticipo de lo que podría ser el eje de su presentación en la cumbre. "Las políticas de ajuste van a agravar determinadas situaciones", aseguró, y añadió: "Yo les pido que tomen como ejemplo a la Argentina de 2001".
"Necesitamos reformular los organismos de gobierno global: tenemos instrumentos de política y economía global de 1945, de la época de la posguerra", dijo, al enumerar las Naciones Unidas (ONU), el Consejo de Seguridad de la ONU y los organismos financieros internacionales, como el FMI y el Banco Mundial.
"Muchos países de la eurozona hoy aplican las mismas políticas que condujeron a la Argentina al desastre", sostuvo la Presidenta al disertar en el II Congreso Mundial de la Confederación Sindical Internacional en Vancouver.