En la mañana de ayer, pasajeros debieron caminar hasta la terminal por un corte en la Costanera
La Costanera Norte, a la altura del aeroparque Jorge Newbery, fue un verdadero caos en la mañana de ayer a raíz de una manifestación que duró más de tres horas y que tuvo como protagonistas a 40 trabajadores de una empresa privada de seguridad que presta servicios en la aeroestación y que reclamaban la reincorporación de 17 empleados despedidos.
En la fresca mañana de ayer decenas de pasajeros debieron hacer a pie un trayecto de más de 500 metros para llegar a tiempo al aeropuerto metropolitano para abordar sus vuelos, que no sufrieron grandes retrasos, como sí ocurrió el viernes pasado.
Una de las postales más representativas de la jornada fue la de un hombre no vidente que caminaba por la avenida con su valija y bastón blanco en mano para tratar de no perder su vuelo.
Los empleados que hicieron el reclamo pertenecen a la empresa de seguridad Has, que brinda servicios a las compañías Aerolíneas Argentinas y LAN.
Acompañaron la protesta de los trabajadores integrantes de la CTA Capital, ya que, según informaron, once de los despedidos son delegados del Sindicato de Trabajadores de Vigilancia Privada.
La de ayer fue la segunda manifestación que protagonizaron los empleados de Has, ya que habían realizado una medida de fuerza similar el pasado jueves 10, en la que también pidieron la reincorporación del personal despedido.
A la raíz de la protesta, el tránsito en la zona colapsó y personal de la Policía Federal, un grupo motorizado de la Guardia de Infantería y funcionarios de tránsito del gobierno de la ciudad de Buenos Aires debieron montar un operativo especial para desviar el tránsito unas cuadras antes de llegar a la zona del Aeroparque. Particularmente afectada resultó la avenida Figueroa Alcorta.
La manifestación comenzó a las 8.30 y se extendió hasta pasadas las 11.30, pero los problemas de tránsito en la zona sólo se disiparon pasado el mediodía.
En el transcurso de la manifestación el congestionamiento vehicular generó demoras y las quejas de los conductores atrapados por las protestas se repetían a lo largo de los varios kilómetros de fila.
Esta protesta volvió a tener como escenario al aeroparque metropolitano, donde el viernes pasado, en el comienzo del fin de semana largo, se debieron cancelar más de 15 vuelos por un reclamo gremial del personal de carga, que exigía una recomposición salarial, tal como informó LA NACION.
En aquella oportunidad, la que se vio colapsada fue la terminal, donde centenares de personas debieron apiñarse en los sectores públicos y en el de tránsito del aeropuerto a la espera de que su vuelo saliera con más de dos horas de retraso, en promedio.
Además, algunos vuelos se debieron reprogramar para los restantes días del fin de semana largo, en el que el Aeroparque volvió a ser el centro de las disputas gremiales.