El PJ disidente intenta acordar un documento común
La próxima semana avanzarán en cuatro ejes de debate; habrá una reunión de las segundas líneas
El peronismo disidente intentará dar nuevas muestras de unidad para expresar, por lo menos en la formalidad, un monobloque opositor. La próxima semana las segundas líneas de los principales referentes del Peronismo Federal darán a conocer un documento con propuestas de gobierno consensuadas con vistas a los comicios de 2011.
Se tratará del gesto posterior a la foto que los popes del antikirchnerismo se sacaron hace 10 días en el Senado. También será una forma de mostrar que el debate por las candidaturas les resulta inferior al de las propuestas. Pero no será nada fácil arribar a este consenso básico, por más que los ejes por acordar sean ambiguos o elementales. Hay varios textos con propuestas programáticas que circularon en los últimos días en las manos de Eduardo Duhalde, Carlos Reutemann, Felipe Solá, Francisco de Narváez, Juan Carlos Romero, Mario Das Neves, Ramón Puerta y Alberto Rodríguez Saá, entre otros. Cada dirigente tiene sus ideas y en muchos casos éstas se contraponen sustancialmente.
"Si llegamos a acordar un documento que contemple por lo menos tres ejes de trabajo y que lo firmen los mismos candidatos y dirigentes de la foto nos damos por satisfechos", resumió ayer a LA NACION un destacado referente del PJ federal.
El jueves de la semana próxima se reunirá en el Hotel Emperador de esta ciudad una larga lista de dirigentes y técnicos que responden a las cabezas visibles del peronismo antikirchnerista. En esto trabajan a destajo tanto Puerta, como Miguel Angel Toma, Eduardo Mondino, Jorge Busti, Eduardo Amadeo y Gustavo Ferri, entre otros. La idea es que allí se invite a referentes del PJ disidente de todo el país y se elabore un "documento de trabajo".
Por el momento, los temas centrales que se pondrán sobre la mesa de debate son los planes de seguridad, la lucha contra la pobreza, el combate contra la corrupción y las propuestas relacionadas con el reparto federal de recursos.
En estos temas hay algunos acuerdos sobre los que se podría avanzar. Por ejemplo, hay un consenso generalizado en el PJ disidente de que hace falta una ley de asignación universal por hijo que llegue a todos los niños del país y no quede nadie afuera. También hay consensos a la hora de definir la idea de que los recursos provinciales deben volver a ser manejados por los gobernadores y no por la Nación. Y existe la intención de ejercer mayor control ante la corrupción estatal.
Sin embargo, en las charlas reservadas que mantienen Duhalde, Reutemann, De Narváez, Solá o Das Neves surgen claras diferencias ante problemas concretos como la lucha contra la inseguridad o las empresas estatizadas por el kirchnerismo, por poner sólo algunos ejemplos. Allí surgen contrapuntos que no serán fáciles de destrabar. Los referentes del PJ disidente entienden que el escollo inmediato que se les presentará al analizar estos ejes programáticos es que las soluciones que se puedan dar queden atadas a calificativos de "derecha" y sean utilizadas en su contra por la Casa Rosada. El debate está presente en este espacio. No fue casual que De Narváez haya calificado de "bipolar" o "derechoso" a Mauricio Macri hace dos semanas. El jefe de gobierno porteño es hoy el único referente ajeno al Peronismo Federal que podría sumarse a esas filas.
La intención del encuentro de la semana próxima es que se alcance un documento con "propuestas genéricas", como califican algunos, para que a mediados de agosto se lleven esas propuestas a un nuevo encuentro de caciques, que se podría dar en Entre Ríos.