Respeta y elogia al portugués, aunque dice que no utilizaría el mismo sistema con el que Inter fue campeón; Puede ser que haya madurado en un Fórmula 1 porque el Mundial requiere tomar decisiones rápidas, afirma
PRETORIA (De un enviado especial).- Hay algo que cambió en la mirada sobre Maradona DT. Es evidente. Los resultados, un par de cambios acertados, esos goles por jugadas de pelota parada. Sin embargo, él sabe, todos saben, que "cometés un error y te tomás el avión de vuelta". Mientras tanto, está acá. Y se nota de qué manera lo está viviendo.
-¿Estás disfrutando más de lo que habías imaginado?
-No, yo había imaginado esto desde hacía mucho tiempo: sabía que iba a llegar y llegó.
-Hay un estilo tuyo como DT que marca ciertas diferencias. Eso de salir detrás del equipo, de quedarse en la cancha, ¿de dónde viene, qué es lo que buscás?
-Siempre fue lo mismo, siempre: si quieren podemos laburar mañana, tarde y noche, pero si no hay feeling con los muchachos, no existe la historia. Y esta historia se escribe a través de los jugadores. Que nadie se crea que hay un mago: acá, la magia la tienen los jugadores y la van a seguir teniendo hasta la última pelota del mundo. Nosotros, los técnicos, por ahí queremos ver cosas, pero después el que las interpreta es el jugador, no hay magia. Existen los Guardiola, los Mourinho, los Rafa Benítez, los Menotti, los Bilardo, los Basile, hay un montón de DT que han dejado cosas, pero han dejado cosas a través de los jugadores.
-¿Qué te diferencia a vos de todos ésos que nombraste?
-Que llego en el momento justo, en el que hay una camada de jugadores argentinos que se han juntado para darle una alegría a la gente. Tuve el culo de tenerlos a todos juntos. Quizás a otros técnicos les faltaba uno o se le quedaba otro: yo los tengo a todos sanos, con un arranque explosivo. Tengo bien a los defensores, al medio campo y a todos los goleadores del fútbol mundial.
-Pero hay DT que chocan hasta a los mejores de los equipos... ¿En qué momento te encuentra esto?
-Puede ser que haya madurado en un Fórmula 1, porque el Mundial requiere tomar decisiones rápidas. Pero esto se venía gestando desde hacía mucho. Yo sabía que cuando nos metiéramos en la cabeza lo que es la camiseta argentina, lo que es una concentración, lo que es un Mundial, esto se iba a dar.
-En las eliminatorias, Messi decía que no era él mismo. Vos mismo te sentís de otro modo acá. El equipo ha cambiado. ¿Qué tiene que ver el entrenador en esto?
-Tenés tiempo. Si tenés tiempo para trabajar, las cosas van saliendo y más con los jugadores que tenés. Podés inventar, podés dejar volar tu imaginación a través de una pelota parada entre Verón y Messi, por ejemplo. Y ya te sale sola?
-Todos destacamos el potencial individual de los jugadores. El valor de Argentina, decimos, está allí. ¿Te sentís desvalorizado o orgulloso?
-No, orgulloso, orgulloso? Yo quisiera ser el último en besar la copa, porque la ganaron los jugadores, que eso quede bien claro. Yo ya la gané como jugador. Yo ya la besé. Ahora, la tiene que besar Masche, la tiene que besar Leo, la tiene que besar la Bruja, si Dios quiere. Yo sólo quiero ser un hombre feliz con la camiseta argentina.
-¿Sentís, en estas horas, una nueva consideración al Maradona DT?
-No sé, puede ser? Yo nunca les creí todo lo que me decían, porque sabía de mi capacidad, sabía lo que podía dar. Nunca les creí, por eso no es tanto el choque de lo que decían antes a lo que puedan llegar a decir ahora. Yo siempre tuve mi personalidad, sabía que este momento iba a llegar, sabía que iba a tener al Mascherano que tengo hoy y no al que tenía el 50% de la cabeza en el Real Madrid y el otro 50% en el Barcelona? Y sabía que iba a tener a este Messi.
-¿Quién se ocupa del pizarrón, de las jugadas, quién las dibuja?
-Lo hablamos entre los tres. Pero la verdad es que, cuando vemos videos, nos vienen ideas a todos, pero a veces me vienen más a mí, y yo soy el más alocado, diría? Lo de Heinze, por ejemplo, salió porque los vi a los nigerianos que defendían mucho: "¿Estos se creen fuertes? Yo les voy a poner gente fuerte y no van a salir", pensé. Les voy a poner cuatro muros, les voy a poner a Samuel, a Tevez, a Demichelis y vas a ver cómo los morochos no van a poder salir. Y vas a ver cómo en el punto del penal va a aparecer Heinze". Y la hicimos acá y los defensores nuestros no pudieron salir, la hicimos acá? Por eso, cuando vino la jugada, yo no grité el gol enseguida; salí gritando para el banco: "¡Salió la jugada, salió la jugada!"
-¿De quién tomaste cosas? Tuviste muchos entrenadores?
-Mirá, me gusta mucho Mourinho, me gusta mucho. Aparte, cómo me trató: estuvimos hablando muchas horas de fútbol, de tácticas ofensivas y defensivas. Me pareció un tipo para llevártelo a la mesita de luz y preguntarle cada vez que necesitás algo: qué hacer con esto, qué hacer con lo otro... Tengo el teléfono, por ahí lo llamo.
-¿Serías capaz de llamarlo ante una duda que te surja?
-Sí, sería capaz de llamarlo para pedirle un consejo, tuvo buena onda, genial.
-Igual no harías nunca lo que hizo con el Inter en la semifinal de la Champions contra el Barça.
-Nooo, eso no. Pero a él le dio resultado, ¿eh?, salió campeón de la Champions.
-A propósito, ¿en qué momento empezó a cambiar tu idea del equipo? De aquel conservador de Munich a este de ahora?
-Ja, ja? El cambio lo tenía en la cabeza desde hacía mucho tiempo. Lo que pasa es que no tenía la libertad mental de los jugadores para hacerlo, porque uno venía cansado, el otro venía con problemas? Pero cuando los tuve bien mentalmente, les dije: "Corran para adelante, corran para adelante, ustedes saben". No es sólo defendernos. Cuando les tiré la pelota y les dije vayan y ataquen, me atacaron hasta los mediocampistas.
-En aquel equipo del 94 en el que vos jugaste, el de Basile, pasaba algo similar. ¿Este se parece más a aquel que al del 86? Coco les pedía que se defendieran con la pelota?
-Es una cosa que yo digo todo el día: si la tenemos nosotros, no la tiene el resto. Y este equipo está capacitado para tener mucho más la pelota que cualquier equipo. Por el pie que tienen, todos juegan bien.
-Ya dejaste claro que nunca vas a reconocer un error del equipo públicamente. Hasta te enojás o te hacés el enojado cuando en una conferencia se te marca una fall a. Pero, ¿no te preocupan algunas de las cosas que no están funcionando y que pueden quedar más expuestas ante rivales más exigentes?
-No, muero con estos 23 jugadores. No me preocupa nada, ¿sabés por qué? Porque la única preocupación que existe hoy en esta concentración es seguir mejorando, con estos 23 que tengo. Mejorando cada día como grupo, como equipo? Cuando ustedes no ven, por ahí meto a Messi de 3, meto a Mascherano de 9, todo para tenerlos enganchados en una idea, que estén bien físicamente, que estén bien mentalmente.