Timerman hablará con Sadous y advirtió que evitará que revele secretos confidenciales
En una entrevista con Página 12, señaló que intentará impedir que el Congreso transforme en un escándalo algo que no lo es y que el ex embajador no puede violar sus responsabilidades legales; además, elogió a Chávez, se refirió al vínculo con EE.UU. y afirmó: La política exterior la fija la Presidenta
En su primera entrevista desde que fue nombrado como canciller, cargo que asumirá el próximo martes, Héctor Timerman aseguró que hablará con el ex embajador en Venezuela, Eduardo Sadous, para recordarle que "no puede revelar información confidencial" y dijo que intentará impedir "que el Congreso transforme en un escándalo algo que no lo es", en referencia a las supuestas coimas en las exportaciones hacia aquel país.
El empresario y ex embajador en Estados Unidos destacó la labor de su antecesor en la Cancillería, Jorge Taiana, y señaló que defiende a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner porque observó una "política de desestabilización" que adjudicó a "intereses de la economía y la política acostumbrados a regular y regir los destinos del país".
Asimismo, Timerman aclaró que "no habrá cambios" en política exterior pero advirtió que los funcionarios de Cancillería que "no crean o no puedan defender la política exterior que fija la Presidenta, que es la jefa del Estado, tendrán que dar un paso al costado".
En diálogo con el diario Página 12, el canciller designado señaló que buscará "profundizar la presencia argentina, principalmente en los aspectos regionales y en la construcción de los lazos con América latina". Además, sostuvo que defenderá también "los intereses nacionales en todos los órdenes, incluyendo la soberanía sobre las Malvinas".
En ese plano, dijo que el vínculo con "Brasil es prioritario". "La relación dio sus frutos. Vamos a seguir profundizándola en la misma senda", sostuvo.
"La primera potencia". Respecto de los Estados Unidos, Timerman señaló que la Argentina "tiene el vínculo" que desea "tener con la primera potencia mundial" y reconoció que "falta lograr la apertura de los mercados agrícolas, cerrados desde hace varios años, y profundizar los buenos lazos que hay, por ejemplo en la lucha contra el narcotráfico y la seguridad nuclear".
Kirchnerismo. El nuevo funcionario dijo que no era "fanático" del kirchnerismo pero observó que "este proyecto de transformación social que comenzó en 2003 atenta contra muchos intereses de la economía y la política acostumbrados a regular y regir los destinos del país".
"La pelea con esos grupos me llevó a defender al Gobierno del que soy parte porque hay una política de desestabilización", sostuvo y agregó: "No quiero que nunca más un gobierno elegido por el pueblo termine por presión de los lobbies. Contra eso es que me rebelo y acreciento mi identificación con las políticas del Gobierno".
En ese sentido, indicó que "lo que algunos hacen es mostrar como un fracaso permanente justo lo que algunos creemos que son las mejores políticas de este Gobierno".
Defensa. "Hay una ofensiva permanente contra el ministro Julio De Vido. Responde únicamente a tratar de debilitar la férrea defensa de los intereses nacionales y de la sociedad argentina ante empresas que históricamente recibían más ayuda del Estado que los más pobres", añadió.
Sobre su futura labor en Cancillería, dijo que "no habrá cambios". "Puede haber matices en la ejecución. Me alegro de que algunos ahora rescaten el trabajo de Jorge [Taiana]. Lástima que antes lo denostaran", añadió.
Imaginación. Consultado sobre si hubo en Venezuela actividades diplomáticas no oficiales, dijo que "hubo una Cancillería paralela en la imaginación de algunos periodistas".
Por otra parte, adelantó que "hablará con Sadous". "Estoy convencido de que sabe, como profesional que es, que por ley los embajadores no pueden revelar información confidencial. En caso de hacerlo estarían cometiendo un delito".
Asimismo, adelantó que evitará como canciller que "se revelen secretos confidenciales que lleven a Sadous a violar sus responsabilidades legales".