La historia de Julieta Sabanes, una artista que se abrió paso en el circuito alternativo y llegó a grabar su primer CD; además, enterate cuáles son los espectáculos más destacados de este fin de semana
El escenario del Café Vinilo invita de alguna manera a la intimidad. El piano de cola, los instrumentos perfectamente acomodados para el espectáculo y la luz tenue, esperan a los que van a escucharlos sonar desde sus mesas, con una cerveza en la mano, y tal vez, compartiendo una picada.
La cartelera de esta sala cuenta con una muy ecléctica lista de artistas que se van sucediendo de semana a semana.
De entre ese compilado de músicos, una noche aparece Julieta Sabanes. Con un disco recién salido del horno bajo el brazo, esta artista nueva recorre todos los escenarios del circuito under porteño para presentar Estar en camisón, su ópera prima. Y el Vinilo parece venirle como anillo al dedo para su propuesta "intimista" y "minimalista". Con las manos en los bolsillos de su chaleco estilo Palermo Viejo, de pie ante el micrófono y hablando con una voz bien bajita pero contundente, canta un resumen de las mejores canciones del disco.
El proceso creativo para llegar a Estar en camisón fue repentino. Julieta solía cantar jazz y tenía un repertorio muy amplio, pero siempre eran covers. Un día se cansó y se alejó de la música, para volver dos años después con una vertiente de ideas en la cabeza. "Comenzaron a surgir las canciones con letra y música, todo junto. Creo que fue necesario ese silencio de dos años", dice ahora.
Los que están en el circuito under saben lo difícil que es sacar, y más aún, promocionar un disco. Pero Julieta se las ingenió para que sus primeras composiciones propias tengan el formato físico tan codiciado. Con la ayuda de la Unión de Músicos Independientes, los músicos que la acompañaron y unos grandes pulmones, lo logró, y, según cuenta, llegó en un momento justo. "Estaba cansada de muchas cosas, me quería ir a las sierras, y en lugar de eso hice el disco. Son letras bastante íntimas, que están todo el tiempo queriendo buscar un espacio, un refugio de lo que es la vida agitada de la ciudad", explica.
Breve reseña del disco
Un juego, así plantea Julieta Sabanes su disco Estar de camisón. Entre la tensión que propone Rosario Bléfari (solista, ex vocalista de Suárez) de apariencia naif pero siempre al borde de estallar en mil pedazos y la frescura pop de María Ezquiaga (Rosal), Julieta se mueve con soltura y con un aplomo que asombra por tratarse de un primer disco. Sintetizadores, juguetes, guitarras y vientos se entremezclan con una voz matinal que, mientras se despereza entona: "son tantos cambios y nada cambia / todo sigue igual/ mis sugerencias tontas me tienen atrapada / en el ping pong del ego" ("Sugerencias tontas").
Producido por Roger Delahaye (miembro del trío Olga), Estar... es un disco fresco, que se traza un plan y lo cumple en cada uno de sus once temas, todos de puño y letra de Julieta. ¿Cuál es ese plan? Sonar siempre luminoso y dejar bien al descubierto el color autobiográfico con el que se pinta cada track. "De 7 a 9 ama de casa soy, de 9 a 7 mis cuadernos se abren y salen bollitos de papel", cuenta en "Estar de camisón", mientras que en "Acampo sola" confiesa con humildad: "Soy la mejor constructora de castillos de arena del continente".
Hay palabras de amor, hay sueños y siempre hay sonidos etéreos de esos que los creativos publicitarios matan por tener en sus avisos. También hay dos lecturas, una veloz, superficial y otra que produce ese escozor que molesta pero que, a la vez, invita a rascarnos con ganas.
Producción multimedia:
Silvina Ajmat y Sebastián Espósito
majmat@lanacion.com.ar y sesposito@lanacion.com.ar