Dos estadounidenses fueron detenidos acusados de querer atentar contra su país
Se les imputa querer sumarse a un grupo fundamentalista en Somalía, destino hacia donde se dirigían cuando fueron arrestados
Dos estadounidenses fueron arrestados anoche en Nueva York acusados de querer atentar contra su país y planificar sumarse a un grupo fundamentalista en Somalia, destino al que se encaminaban cuando fueron detenidos en el aeropuerto John Fitzgerald Kennedy.
Las autoridades federales de Estados Unidos y la policía de neoyorquina informaron hoy que se trata de Mohamed Mahmood Alessa, de 20 años, y Carlos Eduardo Almonte, de 26. Ambos, residentes de Nueva Jersey detenidos cuando estaban, según se informó en un comunicado, a punto de abordar distintos vuelos con escala en Egipto y destino final en Somalia
Los arrestos fueron parte , según informaron, de una investigación prolongada denominada Operación Caballero Arabe en la cual un agente de la policía neoyorquina se infiltró en los grupos de amigos de los sospechosos y pudo ver que consumían videos y literatura yihadista y constató los preparativos del viaje.
Según esa investigación Alessa habría dicho: "Me voy esta vez. Si Dios quiere, nunca volveré. La única manera en que regresaría aquí es si estuviera en la tierra de la yihad y el líder me ordenara regresar aquí y hacer algo aquí. Ah, me encanta".
Los investigadores temían que los dos jóvenes pudieran volver a Estados Unidos para intentar un ataque, dijo el comisionado de la Policía de Nueva York, Raymond Kelly.
Los fiscales acusaron a Alessa, residente de North Bergen, y Almonte, de Elmwood Park, de asociación ilícita para matar, mutilar y secuestrar personas en el extranjero. Agregaron que los hombres buscaban sumarse a al-Shabab, un grupo integrista somalí relacionado con Al-Qaeda que Estados Unidos calificó como organización terrorista en 2008.
Los dos deben comparecer ante una corte federal de Newark mañana.
Los jóvenes habrían planeado su viaje desde hacía meses. Según informaron, habían ahorrado miles de dólares, y cumplieron entrenamientos tácticos y pruebas en predios de tiro con balas de pintura para estar en buen estado físico. También habían comprado equipos y prendas para usar en Somalia, dijeron las autoridades.