Evaluaciones de última hora asoman en el horizonte del Pro en medio de los preparativos de Mauricio Macri para su candidatura presidencial con vistas a 2011.
Con casi 30 meses de gestión en la ciudad, la estrategia de apuntalar sus aciertos y corregir sus errores obviedad tantas veces sorteada por los mandatarios de turno forma parte de una discusión política que hoy se está desarrollando a puertas cerradas. ¿Cuál es el área que mejores réditos le deja al jefe de gobierno? ¿Y la más cuestionada?
Notorio contraste puede advertirse hoy en algunos ministerios a los que se les asignará de manera coincidente el título de "lo mejor" y "lo peor" de su gestión. Se dirá entonces que el área de Cultura ocupa uno de los lugares más destacados, mientras que Salud y Espacio Público figuran en la lista de ministerios con varias deudas pendientes.
El área que dirige el radical Hernán Lombardi supo adueñarse de la mayoría de los aplausos con una gestión hiperactiva, jalonada de buenas ideas que han servido para el disfrute de propios y extraños en la ciudad.
Miles de almas se han sorprendido en los últimos días con la esplendorosa reapertura del Teatro Colón; han aprobado la restauración del anfiteatro del Parque Centenario y del Teatro 25 de Mayo, y han visto con agrado la puesta en marcha del Bus Turístico. Lombardi, considerado hasta por opositores como el mejor funcionario de la última década en ese cargo porteño, logró la designación de Buenos Aires como Capital Mundial del Libro en 2011 (por la Unesco) y la creación del Polo-circo, capitalizado como estrategia de inclusión social mediante la cultura. Así, vecinos y turistas han participado de cuatro nuevos festivales en la ciudad: Aires Buenos Aires, Ciudad Emergente, Metemáticas, y el circo, por donde pasaron más de 1,5 millones de personas en un año. También se revalorizó el espacio público con numerosas actividades culturales, como BAfici al aire libre y el autocine en parques y plazas, entre otras iniciativas curiosas y atractivas.
Encuestas oficiales revelan que los porteños reconocen tanto la infinidad de acciones culturales como las mejoras informáticas incorporadas para la atención rápida en los centros comunales y de gestión. Pero cuestionan con dureza el área de Salud, donde la falta de respuestas concentra las mayores críticas.
Precisamente ese ministerio, pese a los esfuerzos pregonados, no ha logrado aún conseguir una mejora estructural significativa en cuanto al abastecimiento de los insumos, la programación de las cirugías, al mantenimiento de la infraestructura ?es calamitoso el estado de abandono del hospital Rivadavia, por ejemplo- y a la atención rápida en los centros hospitalarios, desbordados de pacientes, en su inmensa mayoría, del conurbano bonaerense.
En ese mismo escalón está el Ministerio de Ambiente y Espacio Público, dirigido durante dos años por Juan Pablo Piccardo y, desde diciembre pasado, por Diego Santilli. Precisamente, en 2009, la ciudad incrementó en 24 por ciento respecto de 2004 la cantidad de residuos enviados a los rellenos de la Coordinación Ecológica Area Metropolitana Sociedad del Estado (Ceamse), y no se llegará a cumplir la llamada ley de basura cero. Esta norma compromete a la ciudad a reducir un 30% la cantidad de basura que generaba en 2004, que fue de 1.492.867 toneladas. Pero el año pasado alcanzó 1.847.748 toneladas. Tampoco hay fuertes campañas de concientización social para modificar los malos hábitos de higiene.
Además de la suciedad acumulada en algunos puntos críticos como el microcentro, donde ya no sorprende la presencia de ratas hurgando en las bolsas de residuos, quedan sin arreglo 2000 baches por mes en las calles porteñas. Además, hubo una fuerte desaceleración en la reparación de las veredas. Hoy más del 40% están rotas. Y si bien esta acción forma parte de las obligaciones de los frentistas, en el comienzo de la gestión Macri había delineado un plan para remozar buena parte de las aceras de la ciudad, para que sirviera entonces como carta de presentación en el arribo al gobierno. Políticas que, según los funcionarios, tuvieron fecha de vencimiento por la reducción presupuestaria.
Destinado a buscar ese continuo equilibrio, Macri y su gabinete se plantean hoy qué hacer en los próximos 18 meses de mandato en la ciudad, simpre, claro está, sin olvidar su objetivo presidenciable. Sabe que en su "boletín de gestión", tal vez haya logrado un 9 en Cultura, pero tiene un 4 en Salud y Espacio Público que deberá revisar. Definitivamente, aspectos no negociables que hacen al bienestar de los vecinos.