El último capítulo de la serie que mantuvo en vilo al mundo entero, se transmitió anoche por AXN; los detalles del cierre del programa y un repaso por las temporadas anteriores
"Si no podemos vivir juntos, vamos a morir solos", dijo Jack Shepard cuando se plantó como líder del grupo de perdidos tras el accidente del Oceanic 815 allá por la primera temporada. Esa misma consigna fue el hilo conductor de las seis temporadas y fue el lema que puso fin a la serie de televisión más exitosa de los últimos tiempos a nivel internacional. Tras seis temporadas de tragedias, traiciones, separaciones y reencuentros, el final reunió a todos los personajes más importantes de la serie juntos, ayudándose unos a otros y perdonándose, para emprender juntos "la partida".
"Se llama Perdidos porque no saben quiénes son y ese es el gran misterio de la serie: quiénes son estas personas", dijeron Damon Lindeloff y Carlton Cuse, los co-creadores del programa. En el final, demostraron que de eso se trata la historia y a modo de bendición, les dieron la oportunidad de terminar todos juntos. Ya no están más perdidos.
El paso a paso. En una transmisión maratónica que empezó por AXN a las 20, los productores ofrecieron al público dos horas iniciales en la que se recapitulan las bases de la serie y las características de los personajes, con acotaciones de los propios actores y creadores. Luego, en dos horas y media más se puso fin a la historia, con la solución a algunos interrogantes y la incógnita eterna para otros.
Jack Shepard, siempre líder, asume la responsabilidad de suceder a Jacob como protector del secreto de la isla, nada más ni nada menos que la fuente de energía electromagnética contenida en el medio de la misma, por la que tantos pelearon y murieron antes.
El hombre de negro, encarnado en el cuerpo de John Locke, quiere destruirla y para ello conduce a Demond Hume, el único del grupo capaz de sobrevivir a una descarga electromagnética, hacia el corazón de la isla, desde donde emana la energía, para destruir esa fuente. Jack los acompaña, creyendo que eso no iba a provocar el hundimiento de la isla, como aseguraba Locke. Pero se equivoca. La tierra comienza a temblar y parece que todo va a derrumbarse.
El hombre de negro o John Locke cree que consiguió lo que buscaba cuando Jack vuelve a su encuentro para matarlo. Forcejean y Locke está a punto de asesinarlo pero recibe un disparo. Era Kate, que descargó la última bala de su escopeta en él. Locke muere y Jack decide volver al corazón de la isla, para salvarla, arriesgando su propia vida. Se despide de Kate en una escena por de más romántica: se besan en medio del caos y del paisaje inconmensurable. Ella le pide que le prometa que volverán a verse. El se lo promete. Ella le dice que lo ama y él le contesta que también. Se separan. Pero no volverán a encontrarse.
Mientras tanto, Miles, Richard Alpert y el piloto Frank Lapidus intentan arreglar el avión que llevó a los Oceanic 6 de regreso a la isla, para poder escapar. A ellos se les suman Sawyer, Kate y Claire, que logran llegar justo a tiempo para el despegue. El avión sobrevuela la isla y Jack, agonizante, los ve partir. Logró salvarla y cierra los ojos en una escena que es exactamente lo opuesto a la escena que dio comienzo a la serie.
Pero la historia no termina así. La sexta temporada empezó mostrando una vida paralela, en la que el Oceanic 815 nunca se estrelló en ninguna isla y todos los pasajeros llegaban a destino. El misterio de ese universo paralelo se resuelve de una manera inesperada.
"Ustedes fueron traídos a esta isla porque son como yo, están solos", les había dicho Jacob a los "candidatos". Y era cierto. La vida de cada uno de los pasajeros de ese fatídico vuelo había pasado por inverosímiles situaciones límite. Todos acarreaban tragedias y soledad. Nada los esperaba del otro lado del océano. Pero todo eso cambia en esa vida paralela. A lo largo de la sexta temporada se ve cómo cada uno de los personajes se va encontrando con sus seres queridos de la isla, al principio sin reconocerlos. Luego, algo más que un dejá vu, los hace recordar todo. Y todo es todo: la isla, la comunidad, y sus propias muertes.
El reencuentro se produce en la iglesia en la que Christian Shepard, el padre de Jack y Claire, debería se velado. Todos se abrazan. Están felices de estar juntos.
Christian, que no está en el ataúd sino que aparece de pie frente a su hijo, le hace ver a Jack que él también está muerto. Que no quería morir solo y eligió hacerlo junto a todas las personas de la isla, con las que vivió "los mejores momentos de su vida". "¿Por qué están ellos aquí ahora?", es la última pregunta que le hace a su padre antes de emprender la "partida". "No existe el ahora", le responde éste. Luego las puertas de la iglesia se abren y Christian se pierde en una luz inmensa, mientras todos permanecen sentados juntos. Ya no están más perdidos.
Los puntos clave de las temporadas anteriores
En la primera temporada sucede el accidente. Al principio parece una historia de acción bastante simple. La caída de un avión en medio del pacífico, justo en una isla aparentemente desierta. Los sobrevivientes tienen dónde refugiarse, pero no saben con qué riesgos se enfrentan.
Los puntos principales en torno a los que gira el argumento son:
La presentación de los personajes principales y sus historias previas por medio del recurso de flashback.
La organización de una forma de comunidad en la que Jack Shepard, el médico del grupo, se convierte en el líder que guía a los sobrevivientes a través de la isla.
La aparición de "los otros", un grupo de habitantes de la isla que no se sabe desde cuándo están allí, si es que son nativos del lugar o cuál es su origen e intención. "Los otros" se convierten en una amenaza para los pasajeros del Oceanic 815.
Comienzan a suceder cosas inexplicables: aparece un humo negro al que los "perdidos" denominan "el monstruo", porque tiene la cualidad de poseer una fuerza tangible que arrasa con todo a su camino.
Primer intento de abandonar la isla: Jin, Sawyer, Michael y su hijo, Walt, se van en una balsa, pero son detenidos por "los otros". Sawyer recibe un disparo y deben regresar a la orilla.