TRAS UN ACUERDO CON LA COMUNA, SE MUDARIAN DETRAS DEL PLANETARIO
Los travestis, muy cerca de dejar el Rosedal
El Gobierno de la Ciudad se comprometió a poner cuatro guardiaparques y a contratar además dos travestis para que se encarguen todas las noches de la seguridad en la que será la primera "zona roja" de Buenos Aires. Allí, en un hecho inédito, el Estado invertirá recursos para que la prostitución se desarrolle en un espacio público, en condiciones adecuadas de higiene y seguridad.
La zona elegida está dentro del Parque Tres de Febrero. Es la que está detrás del Planetario, entre Figueroa Alcorta y Casares y el Velódromo, junto a las vías del tren. A cambio, los travestis se comprometen a trasladar allí su actividad y no ir más al Rosedal, el área de mayor valor patrimonial del parque, por sus esculturas y edificaciones históricas.
A este principio de acuerdo -anticipado ayer por Clarín- llegaron el lunes por la noche el ministro de Medio Ambiente de la Ciudad, Juan Manuel Velasco, y la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgénero Argenti na (ATTTA), que representa a unas 100 de las 150 o 200 travestis que todas las noches trabajan en El Rosedal. De todos modos, la líder de ATTTA, Claudia Pía Baudracco, aclaró a Clarín que "ahora nos tomaremos unos días para consultar con otras organizaciones y buscar un consenso. Si está todo bien, podríamos firmar la semana que viene".
Las travestis comenzaron a ir al Rosedal en enero de 2005, cuando entró en vigencia el nuevo Código Contravencional porteño, que prohibió el ejercicio de la prostitución a menos de 200 metros de viviendas, escuelas o templos. El mes pasado el Gobierno de Jorge Telerman prohibió la actividad en ese lugar por medio una resolución, pero luego dio marcha atrás y ahora llegó a esta solución.
En el borrador del acuerdo, el ministerio de Medio Ambiente se comprometió a:
Instalar cinco baños químicos.
Disponer en la zona, todas las noches entre las 21 y las 6, de cuatro guardiaparques conectados directamente con la Policía Federal. Contratar, además, otras dos personas, propuestas por ATTTA, que se sumen a la tarea de los cuatro guardiaparques.
Instalar un lugar para que las trabajadoras sexuales guarden sus objetos personales.
Colocar en los caminos lomos de burro, para que los autos circulen despacio por la zona y evitar agresiones.
Instalar canastos de residuos para los preservativos.
Mantener la zona limpia e iluminada y colocar alambre tejido en los arcos del puente ferroviario, para delimitar la zona.