ESTA EN: Palermo Opportunities > Notas de interés > Panamá, canal abierto
 





Búsqueda personalizada

Panamá, canal abierto

El país que une los dos océanos vive un auge turístico sin precedente con mucho para ofrecer: playas inexploradas, parques nacionales, montañas, variedad de paisajes y shoppings de última generación, con precios imbatibles

Panamá, canal abiertoPANAMA.- Pregunte a cualquiera qué sabe de Panamá y, nueve sobre diez, le mencionarán el canal. Algunos tal vez evoquen a Noriega, ex dictador que en los últimos días volvió a cobrar un relativo protagonismo por su extradición a Francia.

Sin desconocer el enorme potencial turístico del paso entre interocéanico, el país que fue colonia española, provincia colombiana y protectorado estadounidense, ahora apuesta por reforzar su propia identidad. Y esto incluye difundir sus otros atractivos, desde las playas repartidas en dos costas hasta las llanuras húmedas, los bosques montañosos, los monumentos históricos o los shoppings de última generación.

Y, por lo que cuentan desde la Secretaría de Turismo, parece que no le va nada mal. Un millón y medio de turistas visita anualmente este país estrecho con forma de s recostada -el más angosto de América-, cifra con la que ni soñaban hace una década.

"Durante años estuvimos bajo la bota yanqui, en letargo total, pero ahora despertamos", ilustra un funcionario mientras se mete una caramañola (especie de croqueta rellena de queso blanco, guiso de tomate y plátano maduro) de lleno en la boca.

La bota yanqui, por si caben dudas, son los 85 años (1914-1999) en los que Estados Unidos administró el Canal de Panamá. El antiguo cinturón militar que ciñe el cruce entre los océanos está formado por bases, oficinas administrativas, escuelas y residencias que poco a poco se van recuperando como colegios y hoteles.

Pero de la presencia norteamericana quedan aún unos cuantos legados, con la economía dolarizada como el más notable. Las personas también se pesan en libras, la nafta se vende en galones, el auto se parquea o si algo es lindo, entonces será priti (del inglés pretty). Después están los típicos ómnibus escolares estadounidenses -como el que conduce el alocado Otto, de Los Simpson -, pero que aquí se pintaron con colores vivos y se llenaron de frases del tipo Jesús te ama , Janeth, pedacito de mi cielo o Titanic, una leyenda . Pintorescos y folklóricos como son, estos vehículos se conocen como Diablos Rojos por la cantidad de accidentes que han provocado en las atestadas calles de la ciudad.

Por si faltaran nombres originales (Dayanis, Osiris, Josamel, Shajaira, son apenas una mínima muestra de los que se cruzaron en el camino) se agregan otros como Uandolar (one dollar, y es de hombre) o localidades como la de Arraiján. Cuentan que esta última está frente a la zona canalera que solía pertenecer a los norteamericanos. Y éstos, cuando daban las indicaciones para llegar a la mencionada localidad, subrayaban la necesidad de tomar a right hand (a mano derecha). Y así fue como a right hand pasó a ser Arraiján, y Arraiján quedó nomás.

Anécdotas aparte, a la moderna ciudad de Panamá se la conoce como la Ciudad de los Rascacielos por la cantidad de torres que trepan al cielo y compiten en altura y espectacularidad. Lo llamativo es que el boom de la construcción explotó en los últimos años, mezcla de un paquete de beneficios fiscales para atraer multinacionales y del hecho de que, antes de 1999, la ciudad no podía crecer hacia las llamadas áreas revertidas, las zonas boscosas del canal. Ahora, hasta Donald Trump ha invertido en los millonarios desarrollos inmobiliarios, despachándose con un hotel de 62 pisos y forma de velero, muy al estilo del Burj Al-Arab, de Dubai.

La avenida Balboa, que discurre paralela al océano Pacífico, la nueva Costa del Este (con terrenos ganados al mar) o la avenida España, centro financiero de la capital, son el exponente de la Panamá moderna y cosmopolita, la misma que se precia de ser la meca imbatible del shopping.

La otra cara de Panamá está en las huellas de su pasado precolombino y colonial, resguardadas en el casco antiguo de la ciudad.

Porque los primeros en desembarcar en estas latitudes fueron los españoles, que no perdieron tiempo y fundaron ciudades como Portobelo o la misma Panamá, en 1519. Esta última, cuna de los tesoros de la corona española, fue saqueada y destruida por el pirata Henry Morgan en 1671. Hoy apenas quedan en pie los restos de la catedral, las casas del clérigo y un puñado de ruinas -conjunto monumental histórico que se conoce como Panamá La Vieja-, todo en medio de una vegetación espesa y tropical, a 8 km de Panamá city.

Por suerte, el fantástico altar recubierto en oro fue salvado de la rapiña de los piratas y trasladado a lo que hoy es el casco antiguo, donde se reconstruyó la nueva ciudad. Allí, las estrechas calles empedradas, fachadas coloniales y balcones de hierro forjado conviven con ropa que cuelga de las ventanas, vecinas de ruleros que escuchan reggaeton a todo volumen, peluquerías improvisadas en medio de una vereda o indias kuna que venden sus coloridos tejidos (las molas, consideradas unas de las más sofisticadas artesanías en América latina).

El gobierno emprendió hace poco la restauración del barrio, empezando por los edificios cercanos al parque Mayor y al Palacio de las Garzas, residencia presidencial. Al mismo tiempo, los conventos dilapidados se reconvierten en lofts, en los viejos edificios militares se instalan tiendas y restaurantes, y las antiguas casonas se transforman en hoteles boutique.

¿La próxima Costa Rica?
Los emprendimientos inmobiliarios no son exclusivos de la ciudad. A medida que la ruta deja atrás la maraña de torres espejadas comienzan a asomar los cartelones que anuncian la construcción de tal o cual condominio, todos con nombres similares como Villas del Pacífico, Ocean View, View Bay, Vista Mar...

Hay quienes se aventuran a decir que Panamá se encamina a ser la nueva Costa Rica, donde los mega-hotels y resorts se adueñaron de ciertas provincias sobre el Pacífico.

La diferencia es que en Panamá aún persisten comarcas indígenas como las de Kuna Yala, Emberá y Ngöbe-Buglé, territorios semiautónomos donde las construcciones a gran escala están prohibidísimas. Sí se promueve, en cambio, el turismo ecológico y el alojamiento en cabañas que administran las mismas comunidades.

Porque antes que los españoles, los estadounidenses, el canal, los rascacielos o Noriega estuvieron ellos, los nativos, los mismos que bautizaron a estas tierras rebosantes de naturaleza como Panamá. Que no significa otra cosa, en lengua indígena, que abundancia de peces, árboles y mariposas .

Por Teresa Bausili
Enviada especial

Domingo 16 de mayo de 2010

Fuente

Links de Interés:
Argentine Opportunities
Palermo Opportunities
Pasarelas
Multieventos
Colores Cálidos
Make Up
Directorio Inmobiliario
Tango Camile
Buenos Aires y Tango
Buenos Aires Temporary Rent

PUBLICIDAD


Colores Calidos









Vegas-Hotels.tv


AA & MP Asociados - Jubilaciones

Argentina Opportunitties - Made in Argentine - Pasarelas - Colores Cálidos







Links: Buenos Aires Gay - Colores Calidos - Made in Argentina - Multieventos - Portal del Barrio de Palermo - Pasarelas - Buenos Aires y Tango - Tango Camile - Argentina Opportunities - Florida Hotels - Sitges Hotels - New York Hotels - USA Hotels - Las Vegas Hotels - Ibiza Hotels - Travel Destination Guide - Online Shopping - Directorio Inmobiliario - Makeup - Official Gays - San Telmo Gay - Gay San Telmo - Alquileres Temporarios en Buenos Aires - Buenos Gays Aires - Colores Calidos Noticias - Travel Destination News

Búsqueda personalizada

Save on hotels with HotelsCombined.com

Web Hosting