Tengo algo que confesar: no puedo ser imparcial con un videojuego como Napoleon: Total War, de Sega. Es más, esperaba con ansiedad su llegada a la Argentina. Desde chico me apasiona la historia del Gran Corso, he visitado su tumba en París, en Les Invalides, casi como una peregrinación laica, por lo que no puedo ser indiferente ante un software que recrea casi toda la vida guerrera del emperador de los franceses.
Este juego de estrategia en tiempo real y por turnos continúa la serie de Sega de la que ya conocemos grandes títulos como Rome Total War y Medieval Total War, entre otros. Ahora es el turno de éste, que cubre las campañas de Italia, de Egipto y continental, hasta llegar a Waterloo. Las partidas de campaña se juegan por turnos, tanto al mover sus ejércitos o unidades menores como ocupar zonas geográficas y luchar en batallas. Cada turno es aproximadamente dos semanas en la historia, en el nivel estratégico.
Si nos metemos en las situaciones tácticas se puede tomar el control de las unidades y luchar por uno mismo. También es contemplado, además del porcentaje de heridos y muertos en combate, el desgaste producido si se termina un turno en zonas con condiciones climatológicas muy duras, como un árido desierto africano o las heladas estepas rusas. Habrá que evitar estas zonas y elegir asentamientos propios para reabastecimiento.
Muchas de las famosas batallas de Napoleón, como Austerlitz, Borodino o Waterloo, se pueden recrear aisladamente sin estar siguiendo una campaña. Se desbloquean a medida que vamos adelantando en el desarrollo del juego. ¿Qué hubiera pasado si von Blücher no hubiera llegado a tiempo a Waterloo para atacar junto a Wellington a las fuerzas de Napoleón? ¿Y si el joven general de la república francesa hubiera muerto en su primera campaña, cuando con sus hombres y llevando la madera en sus manos se lanzó al ataque en el puente de Arcola? Estas ucronías podemos desarrollarlas con el producto creado por Creative Assembly.
El videojuego permite, como opción, la pelea de batallas en el mar, como la de Trafalgar. También aquí las representaciones cinéticas son de muy buena hechura.
Pero no todo es luchar en Napoleon: Total War. Los ejércitos se mueven mejor con un buen gobierno detrás que los apoyan. Cada nación en pugna tiene funciones para administrar las políticas, el comercio, la tecnología y las relaciones diplomáticas.
Si enfrentar a la inteligencia artificial de una PC no es suficiente, en el programa tenemos un modo de juego de campañas multijugador. También se pueden pelear batallas online hasta 8 usuarios. Tiene niveles de dificultad y diversos tutoriales para los que son ajenos a estos juegos de la serie Total War.
Encontré al Napoleon: Total War bastante exigente en requerimientos de tarjeta de video. Con una 256 MB noté que no era suficiente.
No fui el único que encontró excelente este título. Las páginas internacionales especializadas lo calificaron al Napoleon: Total War con un 8,50 a 9 puntos sobre 10. ¿Serán todos los críticos fanáticos del emperador francés?