Primero inutilizaron el teclado y más tarde usaron un biombo para que no los vieran.
Fue otro robo a un cajero automático registrado durante el fin de semana largo. Pero tres datos hacen que no fuera uno más.
El lugar: el barrio de Palermo, en plena avenida del Libertador al 4500, cerca del Campo Argentino de Polo y casi frente al Hipódromo.
El monto de lo robado: 300.000 pesos, un botín más que suculento y poco usual.
El método: los ladrones usaron un pegamento instantáneo para inutilizar el teclado y así impidieron que la gente retirara dinero hasta la hora del golpe.
Ocurrió entre la noche del viernes y la madrugada del sábado. Un grupo de ladrones robó un cajero automático que había sido cargado para el fin de semana largo. La modalidad incluyó la utilización del pegamento conocido como "La Gotita", un biombo y un soplete, informaron ayer fuentes judiciales y policiales citadas por la agencia Télam.
El cajero que fue abierto y saqueado pertenece a la sucursal del Banco de Galicia de avenida Del Libertador 4598, a pocos metros de la cancha de polo y del hipódromo de Palermo.
Según las fuentes, todo comenzó el viernes pasado alrededor de las 18, cuando los delincuentes dejaron inutilizado uno de los tres cajeros de la sucursal con cemento de contacto.
Los voceros explicaron que los ladrones colocaron el pegamento en el teclado del cajero. De esta manera garantizaron que ningún usuario pudiera extraer dinero. El cajero había sido cargado esa misma tarde para abastecer a los clientes desde el viernes hasta el martes.
La segunda parte del plan comenzó a desarrollarse a partir de las 2 de la madrugada del sábado. Los ladrones volvieron al cajero, esta vez con un biombo que colocaron en la vidriera del sector para impedir que desde la calle se viera lo que ellos hacían.
Así los asaltantes pudieron trabajar con tranquilidad sin que desde el exterior fueran advertidos. Con un soplete cortaron parte del blindaje del cajero y sacaron tres de los cuatro cartuchos con dinero que habían sido cargados horas antes.
Los voceros revelaron a Télam que según pudieron cronometrar por el registro de las cámaras de seguridad, en sólo cuatro minutos los delincuentes lograron sacar el dinero y se fueron con los 300 mil pesos.
El caso es investigado por la comisaría 31ª y el fiscal de instrucción porteño Claudio Soca.