Los salarios en dólares, un componente importante del costo de las exportaciones manufactureras, han crecido 3 veces desde 2002. En ese año habían caído significativamente por la gran devaluación que siguió a la pesificación diferencial. Esto significa un cambio importante, pues es muy difícil competir, especialmente en la industria, contra precios de los demás países que están estabilizados desde hace muchos años según se ve en el gráfico.
Tomando el precio en pesos del rubro "maquinaria y equipo" de los precios mayoristas (nacionales e importados), y dividiéndolos por el tipo de cambio, se puede apreciar que no han aumentado significativamente desde 1976 hasta ahora. En cambio, si tomamos el costo salarial del obrero industrial argentino, expresado en dólares, vemos que ha sufrido muchas fluctuaciones importantes.
Durante la década del 80 el salario industrial en dólares se mantuvo estancado. En la década del 90 creció de un valor 100 en 1989 a un valor de 250 en 1995 (¿el salariazo?) y después se moderó a un valor de alrededor de 200 sobre la misma base, por la baja de cargas sociales y otras medidas. Con la devaluación de 2002, bajó a 65, con lo que quedó a un nivel menor que la evolución del costo de la maquinaria desde 1976. Esto fue así en los años siguientes, hasta 2006. A partir de 2007, cuando volvió la inflación, se produjo un incremento significativo del salario industrial en dólares, y ahora está cerca de un valor 200, sobre la base siempre 1985=100, en tanto que los precios de maquinaria y equipo en dólares se mantienen en el valor estable.
Para este año 2010 los convenios colectivos dados a conocer hasta ahora presentan un promedio de 28% de aumento del salario en pesos, en tanto que el tipo de cambio se pronostica que subiría en el mismo periodo entre 10%-12% en el mejor de los casos. Esto significa un incremento del salario en dólares del 15 % aproximadamente, con lo cual el valor de largo plazo se va a 224 sobre la base 1985 =100, similar al nivel del fin de la convertibilidad.
¿Qué se puede hacer para mejorar esto? Bajar algún componente del costo salarial, como ser las cargas sociales patronales, tal como se hizo en la convertibilidad. Esta medida no es nada popular y comúnmente es resistida por los gremios y, además, significa perder recaudación para el Gobierno. La otra es aumentar el ritmo de devaluación, pero también tiene su problema, que es la aceleración de la inflación, y esto tampoco es popular.
Adicionalmente, al ser cara la mano de obra, comparada por ejemplo con China, los industriales locales, al tener la maquinaria barata en términos relativos, invierten en equipos que ahorran el recurso caro, con lo cual no crece mucho la ocupación a pesar de que crezca la economía. Tal como está aumentando la importación de maquinaria y equipo, a un ritmo de más del 70 % anual, sería un indicio de este proceso, que hay que seguir con atención. Por otro lado, el Gobierno ha lanzado un programa de crédito para la pyme productiva por 2000 millones de dólares, encaminado al equipamiento, lo que podría mejorar la eficiencia, pero también podría significar menor demanda de mano de obra.
Es un problema que puede resolverse, pero habrá que prestarle atención para que no tome una dimensión difícil de manejar.